Tres beneficios de la lactancia materna que no conocías

La leche materna es el alimento ideal para los recién nacidos al aportar todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano; esta demostrado que es inocua y contiene anticuerpos que ayudan a protegerles de enfermedades frecuentes de la infancia como la diarrea y la neumonía. A estos beneficios, de sobra conocidos, se suman tres nuevos que hasta ahora desconocimos.

   Según se ha podido demostrar una reciente investigación, la lactancia materna en exclusiva en la dieta de un bebé durante los primeros meses de vida tiene una influencia muy positiva en la composición, diversidad y estabilidad del microbioma intestinal.

   El estudio, que se publica este jueves en 'Frontiers in Cellular and Infection Microbiology', esta realizado por investigadores de la Escuela de Medicina y la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Carolina del Norte (UNC, por sus siglas en inglés), en Chapel Hill, Estados Unidos, y viene a señalar que está triple influencia beneficiosa se traduce en que la lactancia materna prepara el vientre del bebé para los alimentos sólidos y protege de problemas estomacales.

   A su vez, influyen en la capacidad del bebé para la transición desde la leche a los alimentos sólidos y pueden tener efectos sobre la salud a largo plazo. "Hemos encontrado que los bebés que son alimentados exclusivamente con leche materna tienen las comunidades microbianas que parecen más preparadas para la introducción de alimentos sólidos", subraya Andrea Azcarate-Peligro, profesora asistente en el Departamento de Biología Celular y Fisiología y autora principal del estudio.

   Al parecer, la transición a los sólidos es mucho más dramática para el microbioma de los bebés que no son amamantados exclusivamente. "Creemos que el microbioma de los bebés que no son amamantados exclusivamente podrían contribuir a más dolores de estómago y cólicos", explica.

   El descubrimiento se suma a la creciente conciencia de que el microbioma intestinal juega un papel importante en ayudar a digerir los alimentos y combatir las enfermedades, entre otras funciones. "Este estudio proporciona aún más apoyo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y otros de amamantar exclusivamente durante los primeros seis meses de vida, añade Amanda Thompson, profesora asociada en el Departamento de Antropología y autora del estudio.

¿Y LA LECHE DE FÓRMULA?

   "La inclusión de la leche fórmula en la dieta de un bebé cambia las bacterias del intestino, incluso si también se amamanta. La lactancia materna exclusiva parece suavizar realmente la transición a los alimentos sólidos", explica Thompson.

   Para este estudio, el equipo de investigación recogió muestras de heces e información acerca de las dietas y la salud de nueve bebés a medida que crecían entre las edades de 2 semanas a 14 meses. Mediante la aplicación de las técnicas de secuenciación genómica de las muestras de heces, los científicos dedujeron los tipos y las funciones de las bacterias en el microbioma intestinal de los bebés.

   El análisis reveló que durante los primeros meses de vida existen diferencias claras entre el microbioma de los bebés que son amamantados de forma exclusiva, en comparación con alimentación mixta: leche de fórmula y materna, un hallazgo consistente con estudios previos. Lo que sorprendió a Thompson y Azcarate-Peril, director del 'Microbiome Core Facility' de la UNC, fueron las diferencias genéticas drásticas en muestras de heces tomadas después de que los bebés empezaron a comer alimentos sólidos.

   Los investigadores encontraron diferentes cantidades de alrededor de 20 enzimas bacterianas en los bebés alimentados con leche materna exclusivamente, en comparación con los alimentados con leche materna exclusivamente que recibieron alimentos sólidos, lo que indicó que algunas nuevas especies de bacterias habían entrado en escena para ayudar a procesar los nuevos tipos de alimentos.

   En los bebés alimentados con leche de fórmula y materna que posteriormente recibieron alimentos sólidos, las muestras revelaron aproximadamente 230 enzimas, lo que indica un cambio mucho más dramático en la composición microbiana.

   El microbioma de los bebés alimentados con leche materna exclusivamente tendían a ser menos diverso y estar dominado por 'Bifidobacterium', un tipo de bacteria considerada beneficiosos para la digestión. Los bebés alimentados con una mezcla de leche materna y fórmula tenía una menor proporción de 'Bifidobacterium'.

   El estudio sugiere que la composición del microbioma puede afectar a la capacidad del bebé para digerir los alimentos en el corto plazo y potencialmente influir en la salud a largo plazo. Aunque la investigación del microbioma se encuentra todavía en sus primeras etapas, se cree que los microbios del intestino juegan potencialmente un papel en la obesidad, las alergias y los problemas gastrointestinales, como el síndrome del intestino irritable.

   Los investigadores también compararon el microbioma de los bebés que acudían a la guardería frente a los que se quedaban en la casa. Asistir guardería también se asoció con mayor diversidad de comunidades microbianas en general, pero las prácticas de alimentación siguen siendo el factor más influyente en

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