El HUCA tendrá un banco de leche materna

EL NUEVO HUCA CONTARA CON UN BANCO DE LECHE MATERNA CON DONACIONES ALTRUISTAS.


El objetivo es alimentar a los bebés ingresados que no puedan recibirla de su propia madre, en muchos casos prematuros o grandes prematuros.


El nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) dispondrá desde el próximo año de un banco de leche materna procedente de donaciones altruistas para facilitar este alimento a los bebés ingresados que no pueden recibirla de su propia madre, en muchos casos prematuros o grandes prematuros.

En estos bancos la leche donada se recibe, procesa, almacena y distribuye a los niños hospitalizados para promocionar la lactancia natural, apoyar a las madres que quieren amamantar a sus hijos y disminuir los riesgos de la alimentación artificial en lactantes ingresados y que carecen de ella, especialmente los prematuros.

Según la Organización Mundial de la Salud, el mejor alimento para un recién nacido es la leche de su madre y, de no ser posible, la donada es la mejor alternativa para niños enfermos o prematuros porque se tolera mejor, les protege de problemas intestinales y disminuye el riesgo de infección a la vez que mejora sus posibilidades de recuperación, supervivencia y desarrollo.

Este anuncio lo ha realizado hoy el director general de Salud Pública, Julio Bruno, durante la presentación de los actos de la semana de la lactancia materna en la que ha señalado que sus beneficios justifican su uso en exclusiva durante los seis primeros meses de vida y a partir de entonces su refuerzo con alimentos complementarios, al menos hasta los dos años.

La leche materna es el primer alimento natural de los niños, proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan durante sus primeros meses de vida y sigue aportándoles al menos la mitad de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida.

Además de promover el desarrollo sensorial y cognitivo la leche materna protege al bebé de enfermedades infecciosas y crónicas, reduce la mortalidad infantil por enfermedades de la infancia como la diarrea o la neumonía, y favorece un pronto restablecimiento en caso de enfermedad.

La lactancia natural también contribuye a la salud y el bienestar de la madre ya que ayuda a espaciar los embarazos, disminuye el riesgo de cáncer ovárico y mamario y se trata de una forma segura de alimentación que resulta inocua para el medio ambiente.

En el caso de Asturias, y según los datos de la última encuesta de salud, casi el 60% de los bebés nacidos en el Principado estuvieron sometidos a un régimen de lactancia materna exclusiva durante un período determinado, un 23% a un régimen de lactancia combinada y un 17% a uno de lactancia artificial exclusivamente.

La prevalencia de lactancia materna exclusiva a los siete días del parto se cifra, en la totalidad de la muestra, en el 59 por ciento mientras que a los veintiocho días baja al 57 por ciento, a los tres meses al 34 por ciento, a los 120 días al 27 por ciento y a los seis meses es sólo del 14 por ciento.

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